Expertos desmienten los mitos más comunes sobre la donación de sangre en España
Los mitos sobre la donación de sangre siguen frenando la participación de potenciales donantes en España, un país que necesita más de 6.000 donaciones diarias para mantener un suministro estable destinado a cirugías, atención de traumatismos, tratamientos oncológicos y manejo de enfermedades crónicas. Aunque solo alrededor del 4% de la población española dona sangre de forma regular, los especialistas aseguran que muchas personas tienen voluntad de hacerlo pero se detienen por ideas que no se corresponden con la realidad.
Beatriz Arenaz, jefa del Servicio de Laboratorio del Hospital Blua Sanitas Valdebebas, explicó cómo prepararse correctamente para la donación y desmintió algunas de las creencias más extendidas. Entre ellas, la idea de que hay que acudir en ayunas o que el proceso puede debilitar las defensas del organismo.
La evaluación previa, clave para una donación segura
Arenaz detalló que antes de cualquier extracción, el donante responde a un cuestionario y pasa por una entrevista sanitaria que permite valorar si está en condiciones de donar ese día. Este filtro protege tanto al donante como al paciente que recibirá la sangre posteriormente.
La valoración previa resulta especialmente importante porque los requisitos no deben interpretarse de forma aislada. El estado general de salud, el descanso, la hidratación, los síntomas recientes, determinados tratamientos o algunos viajes influyen en la decisión final. En España, los donantes primerizos deben tener menos de 60 años, mientras que los donantes habituales pueden hacerlo entre los 18 y los 65 años. Además, es necesario pesar al menos 50 kilos y gozar de buen estado de salud.
Según la normativa española, los hombres pueden donar hasta cuatro veces en un periodo de 12 meses, mientras que las mujeres pueden hacerlo hasta tres veces, con un intervalo mínimo de dos meses entre cada donación. Ante cualquier duda sobre la elegibilidad, lo adecuado es consultar en el propio punto de donación.
El factor emocional y el miedo al pinchazo
El componente emocional también influye en la decisión de donar. En algunas personas, la anticipación del pinchazo o de una posible reacción física genera más tensión que el propio procedimiento. Investigaciones recientes indican que el 54% de los potenciales donantes respalda al menos un mito sobre la donación de sangre, siendo el miedo a sentirse débil después la principal idea errónea, y estas creencias reducen significativamente la intención de donar.
Jorge Buenavida, psicólogo de Blua de Sanitas, explicó que el miedo a donar sangre o al pinchazo activa una respuesta corporal inmediata. La tensión aumenta, la respiración cambia y la persona empieza a vigilar cualquier sensación, lo que intensifica el mareo o la impresión de pérdida de control.
Para atravesar ese momento con más seguridad, Buenavida recomienda avisar a los profesionales antes de empezar, realizar ejercicios de respiración y relajación muscular, evitar mirar la aguja, tumbarse si ya ha habido una reacción previa y centrar la atención fuera del brazo. Los datos científicos indican que las reacciones vasovagales ocurren en aproximadamente el 4,9% de los donantes, con mayor incidencia entre donantes primerizos, jóvenes y mujeres.
Recuperación rápida y progresiva
Otra creencia que puede desincentivar la donación es la idea de que las personas permanecen débiles durante varios días después de donar. Los especialistas indican que, en personas sanas, la recuperación suele ser progresiva. El volumen sanguíneo de una persona normalmente regresa a la normalidad en aproximadamente 24 horas después de la donación, mientras que los glóbulos rojos tardan entre cuatro y ocho semanas en ser completamente reemplazados por el organismo.
Cuando aparecen molestias, estas suelen ser leves y temporales. Permanecer unos minutos en reposo, tomar el refrigerio indicado y evitar esfuerzos importantes durante las horas posteriores puede ayudar a reducir el riesgo de malestar.
Edad y tratamientos médicos
Los expertos también aclaran que la edad es un criterio importante, pero no debe interpretarse como una causa de exclusión automática en todos los casos. La posibilidad de donar depende de la normativa aplicable, del estado de salud, de los antecedentes médicos y de la valoración realizada por el equipo sanitario.
Respecto a los tratamientos médicos, no todos los medicamentos son incompatibles con la donación. Mientras que algunos fármacos pueden requerir aplazarla, otros no suponen necesariamente un impedimento. Por ello, los especialistas recomiendan informar siempre al personal sanitario sobre los medicamentos que se toman, desde cuándo y por qué motivo, para que pueda valorar cada caso de forma individual y segura.
Un sistema que depende de la solidaridad
España ha mantenido la autosuficiencia en sangre durante las últimas tres décadas gracias a las donaciones altruistas, voluntarias y no remuneradas, con servicios de sangre proporcionados por 17 Servicios Regionales de Transfusión Sanguínea integrados en el sistema nacional de salud. En 2023, más de 1.120.000 personas donaron sangre en España, lo que permitió realizar un total de 1.740.025 transfusiones que trataron a más de 464.422 pacientes.
Según datos de la Cruz Roja, una de cada dos personas que viven en España necesitará sangre en algún momento de su vida, o expresado de otra manera, se requiere una transfusión de sangre cada tres segundos.
Detrás de cada donación hay dos responsabilidades: cuidar a quien dona y garantizar la seguridad de quien recibirá la sangre. Por eso es tan importante acudir con información clara, responder con sinceridad al cuestionario previo y avisar si aparece cualquier malestar durante el proceso. La donación no empieza con la aguja, sino con una valoración bien hecha
concluyó Beatriz Arenaz.




