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Erupción del volcán Anak Krakatau paraliza operaciones aéreas en Indonesia y afecta a más de 170 mil pasajeros

Cuatro aeropuertos indonesios, incluyendo el principal terminal de Yakarta, extendieron su cierre hasta el lunes por la tarde debido a la presencia de ceniza volcánica del monte Anak Krakatau, que entró en erupción el sábado dejando a miles de personas varadas.

Erupción del volcán Anak Krakatau paraliza operaciones aéreas en Indonesia y afecta a más de 170 mil pasajeros

Cuatro aeropuertos en Indonesia extendieron su cierre hasta la tarde del lunes, tras la erupción del volcán Anak Krakatau que lanzó columnas de ceniza a más de 15,000 metros de altura y obligó a suspender operaciones de vuelo durante el fin de semana. Entre las terminales afectadas se encuentra el aeropuerto internacional Soekarno-Hatta, el tercer aeropuerto más transitado del Sudeste Asiático con capacidad para 56 millones de pasajeros al año.

El operador aeroportuario Angkasa Pura informó en redes sociales que la suspensión se mantiene debido a la creciente actividad eruptiva del volcán. La compañía recomendó a los pasajeros verificar constantemente el estatus de sus vuelos con las aerolíneas correspondientes.

El monte Anak Krakatau, situado en el Estrecho de Sunda entre las islas de Java y Sumatra a unos 150 kilómetros de la capital, entró en erupción el sábado con explosiones que se escucharon a cientos de kilómetros de distancia. El volcán, cuyo nombre significa 'hijo de Krakatoa' en indonesio, surgió en la década de 1920 dentro de la caldera formada por la catastrófica erupción de 1883 del volcán Krakatoa, que causó más de 36,000 muertes.

Impacto masivo en el transporte aéreo

Durante el fin de semana, ocho aeropuertos detuvieron sus operaciones al detectar presencia de ceniza en su espacio aéreo. La interrupción afectó cientos de vuelos y dejó varadas a más de 170,000 personas, según cifras del Ministerio de Transporte. El aeropuerto Soekarno-Hatta, que registró 13.49 millones de pasajeros en el primer trimestre de 2026, representa uno de los principales hubs de conectividad de la región.

La ceniza volcánica constituye una amenaza crítica para la aviación. Las partículas finas pueden derretirse dentro de los motores a reacción, adherirse a componentes de las turbinas y obstruir el flujo de aire, provocando potencialmente fallas completas de los motores. Las autoridades indonesias adoptaron protocolos estrictos tras el incidente de 1982 con el vuelo 9 de British Airways, cuando un Boeing 747 perdió potencia en sus cuatro motores después de atravesar una nube de ceniza del Monte Galunggung cerca de Yakarta.

Actividad volcánica en aumento

La actividad eruptiva del Anak Krakatau se ha intensificado desde julio de 2026, cuando las autoridades elevaron el estatus del volcán al Nivel de Alerta III, el segundo más alto en la escala de cuatro niveles de Indonesia. La agencia geológica del país advirtió el lunes que existe alta probabilidad de nuevas erupciones.

El Centro de Avisos de Ceniza Volcánica de Darwin reportó que las columnas de ceniza alcanzaron aproximadamente 15,000 metros sobre el nivel del mar en el lado de Sumatra. Las autoridades mantienen una zona de exclusión de 3 kilómetros alrededor del volcán, con instrucciones para que pescadores, turistas y residentes permanezcan fuera de esta área de seguridad.

El volcán se encuentra dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, una región donde los terremotos y erupciones volcánicas son frecuentes. En diciembre de 2018, Anak Krakatau sufrió un colapso lateral que desencadenó un tsunami responsable de al menos 437 muertes en las costas de Java y Sumatra, el mayor número de víctimas por un tsunami de origen volcánico desde 1883.

Medidas educativas por emergencia

El impacto de la erupción se extendió más allá del sector aeronáutico. El gobierno indonesio autorizó que las escuelas en áreas afectadas por la caída de ceniza implementen aprendizaje remoto. Yakarta emitió una circular ordenando educación a distancia para todos los niveles escolares a partir del lunes 7 de septiembre de 2026, como medida preventiva ante los riesgos de exposición a la ceniza volcánica.

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