6ac831fb94052.jpeg

CCH detecta presencia de grupos porriles en tres planteles y alerta sobre consumo de sustancias

La directora del Colegio de Ciencias y Humanidades confirma actividad porril reciente en al menos tres de sus cinco planteles y advierte sobre el incremento en consumo de drogas entre estudiantes, particularmente en mujeres y alumnos de primer semestre.

CCH identifica grupos porriles en tres planteles y advierte actividad reciente

La directora general del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), María Patricia García Pavón, confirmó que la institución tiene identificados grupos porriles en al menos tres de sus cinco planteles y ha detectado actividad reciente de estos grupos, que históricamente han estado presentes en el entorno de los bachilleratos universitarios.

El CCH cuenta con cinco planteles distribuidos en el área metropolitana: Azcapotzalco, Naucalpan, Oriente, Sur y Vallejo, cuatro de ellos ubicados en la Ciudad de México y uno en el Estado de México. Estos planteles, que iniciaron operaciones entre 1971 y 1972, atienden actualmente a una matrícula de aproximadamente 57,435 estudiantes.

La presencia de grupos porriles en la UNAM no es reciente. Este fenómeno se remonta a la década de 1920 con grupos denominados 'Los Gorilas', aunque el término 'porros' se popularizó en los años 50 y 60 vinculado a grupos de animación del fútbol americano. Más de 40 grupos porriles operan actualmente en planteles de la UNAM, principalmente en escuelas de preparatoria y el CCH, según han señalado autoridades universitarias y gubernamentales.

Aunque García Pavón aclaró que en las últimas fechas no se han registrado acciones directas de estos grupos dentro de los planteles, señaló que su presencia se mantiene y que también ha sido observada en los alrededores de algunas escuelas.

Eso no quiere decir que no existan

sostuvo la directora, quien recordó que los grupos porriles han estado presentes históricamente en el entorno de los bachilleratos universitarios. García Pavón señaló que la situación debe atenderse de manera preventiva, especialmente después de los hechos violentos registrados recientemente en el Colegio de Bachilleres.

Acabamos de ver un hecho muy lamentable en el Colegio de Bachilleres, dos hechos muy lamentables

dijo, al señalar que hasta el momento ese tipo de acciones no se han registrado en los planteles del CCH. Entre septiembre y octubre de 2026, diversos planteles del Colegio de Bachilleres enfrentaron hechos violentos, incluyendo agresiones a estudiantes en el plantel 5 (Satélite) el 2 de octubre, y denuncias de acoso y violencia sexual en el plantel 3 (Iztacalco), que motivaron protestas estudiantiles y suspensión de actividades.

Preocupación por seguridad en entornos escolares

La directora general reconoció que uno de los principales retos para el CCH está en los alrededores de los planteles, donde se han modificado las dinámicas de seguridad. Explicó que la Universidad mantiene reuniones mensuales con autoridades capitalinas y que se ha trabajado en los llamados senderos seguros y en la seguridad de los entornos escolares, pero admitió que hace falta reforzar la estrategia conjunta.

De manera particular, explicó que uno de los problemas detectados es la presencia de actividades comerciales en los alrededores.

Uno es la venta, de lo que usted quiera imaginar que se venda, desde dulces hasta otros productos

afirmó al referirse a los intereses que inciden en los entornos escolares.

A esto se suma el consumo de sustancias legales e ilegales entre estudiantes, una problemática que, aseguró, se ha incrementado y que comienza a detectarse a edades más tempranas.

Incremento en consumo de sustancias

García Pavón señaló que los directores de los cinco planteles han manifestado preocupación por un incremento en el consumo de sustancias, tanto lícitas como ilícitas, particularmente entre mujeres. También señaló que actualmente están observando casos entre estudiantes de primer semestre que no se presentaban en años anteriores.

Alumnos de primer semestre, lo que no observábamos en años anteriores, lo empezamos a observar a partir del año pasado y este año no es la excepción

detalló.

El problema del consumo de drogas en el nivel de bachillerato presenta cifras significativas a nivel nacional. Según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes, el 17.2% de los jóvenes de secundaria y bachillerato en México han consumido drogas alguna vez en la vida, siendo la mariguana la droga de mayor consumo con 10.6%.

En el nivel de bachillerato específicamente, el consumo problemático de drogas alcanza el 22.7% de los estudiantes, comparado con 9.4% en secundaria. En la Ciudad de México, donde se ubican cuatro de los cinco planteles del CCH, el 25% de los estudiantes de secundaria y bachillerato han probado alguna droga alguna vez en la vida, porcentaje superior al promedio nacional.

Ante este escenario, García Pavón consideró necesario que las autoridades competentes impulsen políticas públicas dirigidas específicamente a las juventudes, pues las escuelas enfrentan problemas que van más allá de lo pedagógico. Entre ellos mencionó la salud emocional, el consumo de sustancias, los problemas familiares y la falta de supervisión.

La escuela no puede seguir resolviendo la multiplicidad de problemas que tenemos que resolver todos los días

sostuvo.

Coordinación con autoridades capitalinas

La directora general indicó que el CCH mantiene contacto con autoridades de seguridad de la Ciudad de México, pero reconoció que deben reforzarse los mecanismos de coordinación y, sobre todo, la presencia institucional en los alrededores de los planteles.

El objetivo es establecer una estrategia que permita atender tanto la seguridad exterior como las situaciones relacionadas con el consumo de sustancias entre estudiantes. Para el ciclo escolar 2026-2027, el CCH aprobó una matrícula de nuevo ingreso de 18,000 estudiantes, distribuidos en 3,600 alumnos por plantel, lo que dimensiona los desafíos de seguridad y atención que enfrenta la institución.

En el caso de los grupos porriles, García Pavón llamó a los estudiantes a informarse mediante los canales oficiales del Colegio y a verificar que quienes participan en las movilizaciones pertenezcan realmente a la comunidad universitaria.

Subrayó que los estudiantes tienen derecho a organizarse y expresarse, pero advirtió sobre los riesgos que implica la presencia de personas externas.

Si hay personas externas no sabemos cuáles son los intereses que tienen ni los riesgos que pueden agregarse a ese tipo de vinculaciones

señaló.

La directora general llamó a la comunidad del CCH a participar de manera crítica y organizada en las actividades de los planteles, con el objetivo de recuperar la normalidad académica y fortalecer las redes de apoyo dentro de las escuelas.

UNAMNarcotráficoCDMX
Más noticias de Educación

Noticias relacionadas