Sentencia por corrupción en megaobra hidroeléctrica
La justicia ecuatoriana sentenció el viernes al expresidente Lenín Moreno a cinco años de cárcel por su participación en un esquema de corrupción vinculado a la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la mayor central eléctrica del país y el proyecto de infraestructura más costoso de su historia, con un valor estimado entre 2.250 y 3.200 millones de dólares.
La Corte Nacional de Justicia declaró a Moreno culpable del delito de cohecho e impuso condenas a otras cuatro personas, incluido un exembajador chino, informó la Fiscalía a través de la red social X. El tribunal también condenó a la esposa del exmandatario, una hija, dos hermanos y una cuñada a dos años y seis meses de prisión por complicidad en el esquema de sobornos.
Moreno, de 73 años, quien se desplaza en silla de ruedas tras quedar parapléjico en 1998 cuando fue baleado durante un intento de robo en un estacionamiento de Quito, anticipó que apelará el fallo de primera instancia. De confirmarse la sentencia, los tribunales deberán determinar si cumple la pena en su domicilio, considerando su edad avanzada y su condición de discapacidad.
El esquema de sobornos
Según la Fiscalía, la familia de Moreno recibió aproximadamente un millón de dólares de los sobornos pagados por la constructora china Sinohydro mientras él se desempeñaba como vicepresidente bajo el gobierno de Rafael Correa, entre 2007 y 2013. La empresa habría pagado sobornos totales por 76 millones de dólares, equivalentes al 4 por ciento del costo de la obra, según las investigaciones del Ministerio Público.
La Fiscalía había solicitado seis años y seis meses de prisión para el exmandatario, quien gobernó Ecuador de 2017 a 2021. Dos ecuatorianos, exgerentes de la hidroeléctrica, fueron declarados coautores directos de cohecho pero recibieron penas menores de tres años de cárcel.
No he recibido un solo centavo por parte de Sinohydro
declaró Moreno tras conocer el veredicto, en una audiencia en Quito a la que asistió junto a su esposa.
La hidroeléctrica en el centro del escándalo
La central Coca Codo Sinclair, construida por Sinohydro con financiamiento del China Eximbank que aportó 1.680 millones de dólares, tiene una capacidad instalada de 1.500 megavatios y fue diseñada para generar 8.800 millones de kilovatios-hora anuales, cubriendo aproximadamente el 35 por ciento de las necesidades eléctricas de Ecuador. La planta comenzó a operar en 2016, pero desde entonces ha enfrentado problemas técnicos recurrentes, incluyendo grietas estructurales y daños por erosión, que han limitado su capacidad de operación.
En el caso están involucradas cerca de veinte personas, entre ellas varios ciudadanos chinos como el exembajador en Quito.
Trayectoria internacional en derechos de personas con discapacidad
Moreno, quien se convirtió en el primer latinoamericano con paraplejia en ser elegido jefe de Estado cuando asumió la presidencia en 2017, tiene una destacada trayectoria en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad. Fue nominado al Premio Nobel de la Paz en 2012 por su labor en este campo y se desempeñó como enviado especial del Secretario General de la ONU sobre Discapacidad y Accesibilidad de 2013 a 2017 en Ginebra, así como representante de la OEA para personas con discapacidades en Asunción.
Ruptura con Correa y otros casos de corrupción
Rafael Correa, quien impulsó la elección de Moreno como presidente tras gobernar Ecuador durante una década hasta 2017, vive en Bélgica desde que dejó el poder. En 2020 fue condenado en ausencia a ocho años de prisión por un caso separado de sobornos que involucró aproximadamente 7,5 millones de dólares en pagos ilegales entre 2012 y 2016, además de recibir una prohibición de participación política por 25 años. Ese caso también involucró a empresas como la constructora brasileña Odebrecht.
La relación entre ambos políticos se fracturó cuando Moreno, una vez en el poder, adoptó un giro hacia la derecha y se acercó a Estados Unidos, alejándose de las políticas de su predecesor.
Jorge Glas, quien sirvió como vicepresidente tanto bajo Correa como bajo Moreno, fue sentenciado en 2017 a seis años de prisión en un caso separado vinculado a Odebrecht por aceptar sobornos de entre 13,5 y 14,1 millones de dólares.
Ecuador enfrenta desafíos significativos en materia de transparencia, ocupando el puesto 116 de 182 países en el Índice de Percepción de la Corrupción 2024 de Transparencia Internacional, con una puntuación de 32-33 sobre 100.

